¿Qué estamos buscando? ¿Porqué hacemos cursos?¿Por qué leemos libros? ¿Qué es lo que nos falta que buscamos por el mundo algo que nos rellene el hueco? ¿Qué es esa sensación de estar incompletos, de no estar sanados, de no ser lo suficientemente buenos, de no ser lo suficientemente felices? ¿Qué nos pasa?
Podemos buscar. Acaso nuestros padres no nos concibieron con un acto feliz. Quizá tuvimos un mal embarazo, o un mal parto, o no nos dieron de mamar. Es posible que nuestros padres no fueran seres felices a los que copiar. Quizá nos metieron en la cabeza ideas equivocadas. Quizá no supieron amarnos sin condiciones. A lo mejor nos pegaron, o nos culparon de sus miserias, o vinimos a rellenar sus huecos. A lo mejor tuvimos hermanos celosos, o abuelos agresivos o padres inconscientes. Quizá no tuvimos nuestro espacio o nos dieron una mala educación en el colegio. Es posible que en la iglesia aprendiéramos ideas negativas. O que nuestros amiguitos fueran enemigos. O que nos fuera mal en las primeras experiencias sexuales. A lo mejor abusaron de nosotros, o nacimos con un defecto que no hemos aceptado. Es posible que nos sintiéramos rechazados como alumnos. Que nuestra adolescencia fuera un campo de concentración. Quizá no supimos aprender a amar el cuerpo en el que vivimos. Quizá no nos alimentaron bien. Quizá no nos amaron y ahora no sabemos amar. Quizá no nos amamos y ahora no nos dejamos querer. A lo mejor no sabemos dormir. A lo mejor fracasamos en el colegio, o no conseguimos el trabajo que deseamos. Acaso no tenemos dinero, o no tenemos salud, o estamos asustados por el cambio climático. O tenemos una fobia que no superamos, o no tenemos autoestima suficiente o creemos no merecer ser felices. Quizás no tenemos Dios, o no sabemos a quién seguir o no sabemos sencillamente quién somos. Quizás todo eso no es malo y así tuvo que ser. O no.
Entonces buscamos sanar. Y nos dan o damos reiki y masajes y flores y meditamos y hacemos yoga y chi kung y pilates y yoguilates y taichi y shiatsu y zen y tao y craneosacral y visión aural y tarot y coaching y eft y vidas pasadas y piedras energéticas y arteterapia y conferencias y constelaciones y eft y acupuntura y magnetismo y seikim y terapia y psicoanálisis y psicosíntesis y chamanismo y gestalt y cursos y aromaterapia y kinesiología y ensueño y tantra y reflexología y hidroterapia y armónicos y yajés y ángeles y bioenergética y homeopatía y... otras maravillas o pesadillas de la buena voluntad.
¿Qué nos pasa?
¿Qué buscamos?
¿Y si ese que intentamos curar o sanar a lo mejor no existe?. ¿Estamos seguros de que estamos? Es posible que todo eso que intentamos mejorarnos sea una inversión que cae en una sima infinita. Es posible que a lo mejor no tengamos que saber nada para estar tranquilos. A lo mejor no es culpa de nadie. A lo mejor no existe esa cosa de la satisfacción total. A lo mejor los grandes maestros no eran nadie. A lo mejor no seremos más felices con más dinero, ni con más sexo, ni con más poderes, ni con más amores, salud, fuerza, flexibilidad, amigos, admiradores. A lo mejor la felicidad no es más que un concepto ilusorio que se proyecta en el futuro o en el pasado. A lo mejor no necesitamos nada para ser felices, ni siquiera ser felices. A lo mejor no necesitamos saber quién somos, ni cual es nuestro futuro, ni nuestro destino, ni nuestro deseo. A lo mejor no necesitamos iluminarnos ni santificarnos ni optimizarnos ni liberarnos de nada. A lo mejor nuestras cadenas no lo son o nuestras cadenas nunca existieron. A lo mejor nuestros problemas y nuestros éxitos son imaginarios. A lo mejor nos estamos soñando y aquí no hay nadie. A lo mejor ese que llamas yo no es nadie. O es todos. A lo mejor estas palabras no van a ninguna parte porque no hay ningún sitio al que ir.
¿Y si cedemos? ¿Y si dejamos de querer cambiar? ¿Y si nos dejamos ser completamente sin límites, sin ayer, sin mañana? ¿Y si sufro al sufrir y río al reír? A lo mejor no hay nada que comprender. A lo mejor todo esto que es la vida no es más que el sueño de un gigante que eres tú soñando que no sabes que sueñas. A lo mejor solo hay que dejar ser.
Es posible que viajemos en el vagón de un tren. Hagamos lo que hagamos dentro de ese vagón no podemos modificar la dirección del tren. El tren va donde va. Ya estaba en camino antes de que nacieras y cuando tu cuerpo muera el tren seguirá su camino. Dentro del vagón tienes libre albedrío pero esa libertad es tu destino. Puedes hacer lo que quieras dentro del vagón pero al tren no lo vas a modificar. Puedes empujar la pared contraria al sentido del tren con todas tus fuerzas mientras por la ventana miras que el tren va contra tu esfuerzo. Puedes empujar la pared del vagón que lleva el sentido de la dirección del tren. Entonces mirarás por la ventana y creerás que con tu esfuerzo llevas el tren. También puedes sentarte a mirar como te llevan. Puedes hacer eso acompañado o solo. Al tren le da igual. Va dónde va. Puedes creerte el revisor, el pasajero, el conductor, el vagón, el tren, el paisaje, ninguna cosa o todas. El tren marcha. A lo mejor solo hay viaje.
A lo mejor todo es vacío. En ese vacío cabe el universo, que es quién lo mira desde el vacío. Estás y no estás. Eres todo y no eres nada. No hay nadie a quién curar. Tu cuerpo es el mundo manifestado, que es una ilusión real. Tu mente funciona sola, tu cuerpo funciona solo igual que el sol sale solo y se pone por si mismo. A lo mejor todo funciona automáticamente. A lo mejor el talento que ves en otros es el talento que tienes y los defectos tuyos son los míos y los de ellos los tuyos. A lo mejor los defectos no existen porque no hay nadie con quién compararlos. ¿Y si eres la vida que se desarrolla por si sola, sin un fin, sin objetivo, sin identidad, sin dios, sin mundo? ¿Es esto una realidad imaginada, un sueño, una ilusión?
Mientras lo vemos bienvenidos todos los que se buscan y los que se sanan y los que se sanan sanando.
A lo mejor ahora te metes en el ahora de lleno y sin tiempo observas desde el vacío completo como todo sucede en unidad múltiple como el baile de Shiva, como el Reino de los Cielos, como el cielo de Indra, como el Nirvana o como el Paraíso Terrenal.
A lo mejor todos somos uno. ¿Quién es ese?
Mariano Alameda |