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Mariano Alameda
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'El Arte'


Puedes empezar un camino de locos, de raros, de ajenos a la copia. Llevarás todo tu pasado contigo, mordiéndote los zapatos. Lo bueno no lo querrás perder, pero durante el camino también donarás lo bueno, para encontrar lo mejor. Tus emociones negativas se disolverán sin importancia. Solo tienes que apoyarte en ti, y encontrarte. Mirando a quien no quieres ser, comenzarás el juego, en el que muy pronto entrará la magia, y volverás a ser niño de nuevo, con una ilusión sorprendente, con nuevos poderes, asombrado de ti. Y, sin embargo, esto no ha hecho más que empezar. Leerás mil libros, sorprendido de aquellos que llegaron, aprenderás mil historias contradictorias, mil teorías enfrentadas. Todos te dirán que ellos tienen la verdad. Y sin embargo, pocos te dirán que la verdad es simplemente lo que es útil. Buscarás en los infinitos datos del mundo de la información en red. Poco a poco todas esas ideas irán posando en tu alma, y esos posos irán formando una catedral sagrada que solo aspira al silencio. Pero ya serás otro. Una nueva energía combativa surgirá de tu vientre, con un deseo de aristas desconocidas, con el valor de los que desafían al Cambio. Nunca hubieras soñado tanto valor, tanta acción. Notarás como tu corazón, borracho de alegría sin causa, late valiente al ritmo de la vida y la voluntad y el pensamiento se divorcian para comprenderse. Entonces, viendo los resultados de tu nuevo estado, pensarás que es maravilloso este nuevo sitio y te sentarás cómodamente para disfrutar orgulloso de haber llegado tu reino. Hola estabilidad. Es la primera fase. Vienen las curvas

A todos querrás contar tu nuevo mundo. Querrás salvarlos de las tinieblas de la tristeza. Quizá creerás que una nueva idea de Dios viene con la fuerza de la estabilidad. Todos pensarán de ti, y sin embargo, nada tendrá que ver contigo lo que digan, puesto que solo son ellos pensando. Ya lo sabrás, por eso podrás hablar de la luz. Pero cuídate de no hacer iglesia, puesto que la comida no se debe dar a otro previamente masticada. Perdón por los bocados. Al acercarte un poco al absoluto verás como lleva la "a" mayúscula de Amor. Descubrirás que el amor no era solo esas necesidades cubiertas acostumbradas. Verás que el amor nada tiene que ver con los celos, ni con la posesión, ni solo con el sexo. Dejarás de amar por necesidad y tus amores no se convertirán nunca en odio, ni en arrepentimiento, ni en rabia, ni en vergüenza. Verás como los demás son buenos, porque no saben lo malos que pueden ser. En ese lugar es posible que cabeza y corazón se intercambien y tus actos sean para ti desconocidos y retorne un esplendor perdido en los soles de la infancia. Aquí el sexo es alimento de la conciencia. Este es el gran regalo serio.

Aquí estás, creyendo que todo lo sabes, con tu nuevo poder en la mano, satisfecho de amor y de belleza, queriendo saber más, conocer más, conquistar más. Serás un onanista del optimismo, no entendiendo como los demás no te adoran. No pueden hacerlo porque no saben aún que el poder da miedo hasta que ves que no eres sino tú mismo el que decides que el otro lo tiene. Ahí comprenderás que ningún talento de los que conoces te es ajeno. Lo mismo con los defectos, solo que los enterraste sin saberlo. Entonces es posible que decidas hacer justicia en el mundo. Ya habrás percibido un vislumbre de que si ordenas tu hogar, estás ordenando tu cuerpo. Por eso el resto del mundo te mirará con ojos pedigüeños y tu, con mirada elevada y seguro de tu discernimiento, te pondrás al servicio de la belleza, la justicia, el equilibrio y la verdad. Nada menos.

Las nubes que temías se hacen tormenta, pero la tormenta más hermosa que hayas visto jamás porque cada trueno habla de ti. Cada rayo ilumina tu pasado, comprendiendo al niño que fuiste y al adulto que no te dejaste ser. A capas como los estratos de la tierra madre, desvelarás los secretos ocultos de tu propia morada. Comprenderás quién eres viendo quién has sido. Creyendo que retrocedes, bailas a la luna. Luna llena girando, moviendo las mareas que la alejan del planeta, dejando a la tierra bailar la música que el sol toca. El destino está llamando a tu puerta. Sorprendido de tu dignidad, le abrirás y aparecerá ante ti con la fuerza del acuerdo de los tiempos. Verás como no puedes ser más pequeño siendo más grande, y comprenderás la mirada de la esfinge mientras miras un amanecer sin pensamientos. El gris pasado y el nuevo blanco y negro hacen espirales de opuestos. Y tú estarás en el medio, intentado no marearte, como un derviche con fé de diamante.

Entonces llega la bestia y te sacude una hostia sagrada y ríes y lloras al tiempo porque comienza la batalla de Ulises y San Jorge. Bienvenido al mundo de los dragones. Aquí es cuando el guerrero comprueba la fuerza de su brazo y la sutileza de sus sortilegios. Más te vale comprender entonces que el ángel y el animal unidos, hacen al hombre. Llorarás por tu cuerpo animal que te da el placer y se destruye. Pero ese llanto, algo estridente, aliado con el cambio de diafragma, se transformará en carcajada de victoria. El alma le dará la mano al cuerpo por primera vez en el mundo y la fuerza te invadirá. Este es el primer orgasmo real.

Ya no dejarás de bailar cada vez que te mueves. Estarás manejado por un maestro sagrado descubierto dónde menos lo buscabas, que era en el centro de tu corazón. La cabeza estará alineada con el planeta y tu mirada estará flotando más allá de tu cuerpo. Abandonado al tiempo y al espacio, te sentirás seguro por primera vez. Esta es la primera liberación. Entonces aparece la gran batalla. Una gran batalla en que pierdes ganando y ganas perdiendo, una paradoja tan grande y tan absurda que solo puede estar llena de Sentido. Porque luchas contra ti y es una batalla de gladiadores condenados. No te importará la risa ni el llanto, morirán tus hijos, tus padres serán decapitados, tu cuerpo corrompido antes de nacer sufrirá todos los dolores del pasado en un instante eterno. Tu mente, disuelta en una partícula diminuta, estallará llenado el mundo entero. A partir de entonces, lo que digas, lo que hagas, lo que pienses y lo que desees, estarán coordinados, simultáneos y enfocados. Liberado de ti, te encuentras a ti mismo. Aquí ya no hay errores. La compasión surgirá del centro de tu pecho, que se abrirá como una primavera lluviosa y soleada. Siendo tuyo, no huirás del dolor ajeno, sino que te ofrecerás a quitarlo. En este momento se empieza la segunda fase del aprendizaje, cuando aquello que das, te lo das. Y lo que no das, te lo quitas. Los demás te darán a cambio sus más bellas miradas, también corres el riesgo de que te crucifiquen pero te dará la risa. Esta es la verdadera gracia. Y la gracia, llamará corriendo al humor sagrado, que ya te acompañará como un gemelo fiel. Ya no serás nunca dos.

Ahora viene, en serio, todo el miedo. Viene lo desconocido, viene el inconsciente. Cada movimiento de tus caderas será provocado por los cadáveres de tus antepasados. Agárrate al vacío en esta fase con toda la fuerza que tengas porque es una seducción inmensa. La belleza será horrible y estarás atado al mundo con el peso de todo el planeta encadenando tus pies. Las llamas te darán luz quemando tu miedo y, si te atreves, te nacerán alas en los sueños, que siempre serán significados. La renuncia al poder hará que todo lo contengas. Aquí cambia el sentido de la marcha. Ya no viene ni va. Sube y baja. La fiesta decide no acabarse y oscilas pendulante entre la catástrofe sanadora y la erguida decapitación. Renuncias a la corona para tener el reino entero. Este es el primer éxtasis. Por fin sabes quién eres. Has encontrado tu sitio. Todo fluye en armonía. Las ondas de tu cuerpo vivo cosquillean tu alegría. La naturaleza es tu familia y comprendes que los padres fueron niños regulares, hijos de padres regulares, nietos de niños regulares. Ninguno más bueno ni más malo que tú. Ahora puedes curar hacia atrás todas las vidas del mundo sin perder la estabilidad del espacio que te contiene. Las distancias serán infinitas hacia cualquier lado. Todo estará tan lejos como cerca, la magia y la razón se darán la mano. Llevarás en tu dedo un enlace espiritual. Serás el satisfecho amante de la hermosura. Serás receptor de todos los bienes. Serás el toro y la golondrina. Todas las estrellas estarán dándote su tiempo, todos los mares su profundidad. Será completamente normal ser infinito. Entonces, acompañado para siempre, comenzarás por primera vez tu obra, viendo que ha de ser real, brillante, útil, cariñosa y potente. Los rayos del sol vienen dedentro ti. Habiendo renunciado al fruto, tu obra todo lo puede. Estás llamado a un fín superior. La fundición del dos lleva al tres, siendo solo uno. Ya nada depende de ti. Todo se hace. La cosa es. La vida se alimenta de muerte. Siendo todo el mismo jugador, nada puede morir ni nacer. Después de esto, empieza el verdadero Arte. Por eso estas palabras se acaban.

Mariano Alameda

 
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