Es posible vivir una vida sin ningún tipo de conflicto. Vivir es algo mucho más grande de lo que habitualmente nos dejan creer y creemos. Más allá de eso, se abren todas las posibilidades de la mente-cuerpo. El mundo no tiene límites, al igual que la conciencia. Todas las experiencias pueden ser extáticas. Más allá de eso, está la Realización, de la cual hablan todas las tradiciones.
Pero tenemos atrapada la conciencia en un pequeño mundo agridulce.
Al que lea estas palabras le pregunto si está donde estás. Mira a ver si mientras lees puedes sentir tus pies. Mira que el tiempo es eterno y se va en seguida. Mira que solo ahora se puede despertar. Libérate de la paradoja, mira solo lo que es evidente. ¿Qué eres? Eres el silencio, eres el espacio que permite el aire, eres el eje del péndulo, la luna del sol, eres todo lo que sucede, eres aquello que te pasa y lo que no, eres lo que lees y lo leído y el autor en tu cabeza y esta obra es obra tuya. Porque solo tú eres quién es. Y miras detrás de todas las caras.
Se puede notar el cerebro. Es denso, pesa, lleva miles de años creciendo, arrugándose, haciéndose más viejo y más sabio para llegar a desentrañar el misterio de qué es esto de existir. Si noto el cerebro, no estoy ahí.
Enhebrado en una malla que tú inventaste has venido escondiéndote de ti sin haber nunca empezado a conocerte. Es brutalmente sencillo. Es un encaje de la realidad tan cerca de ti, que dormido no lo ves. Pon la mano en el aire. El aire. La mano. Eres la relación de la mano y el aire. Conociendo esto no es necesario saber nunca nada más.
La mente llena de espacio. La mente vacía de si misma. Llena del mundo. La paradoja es que la mente se conoce si se quita. La mente se hace verdad con el espacio vacío para ser llenado por la realidad que es. La mente no es más que el poder de personalizar la realidad. Una vez noté el cerebro. Era viejo, en este mundo sin tiempo. Se cree que es el dueño de todo, y le abruma la responsabilidad. El buen cerebro es un partido sin árbitro. La vida se vive a través de ti, y tu pensamiento intenta tener un mapa coherente. Ahí te atrapas a ti mismo. Ese es el pecado original del cerebro. Un día dijo "yo". Se identificó con el cerebro, y con el cuerpo al mantenerlo, y consigo mismo. No duda de existir. Sabe que está basado en una paradoja, y si se desmonta, se cae.
¿No te das cuenta, que estas buscando un lugar del que no puedes salir?
Eres un boquerón que nada buscando el agua. Somos los niños regulares viviendo una fantasía de grupo y parque. Somos exploradores jugando a cartógrafos sin ver que nosotros somos el mapa.
¿Cómo puede morir lo que no ha nacido? Amanece en cada ahora como ahora mismo. No puedes hacerlo en otro ahora. Date cuenta. Es así. Eso es la fuerza de voluntad. Observa atentamente el discurrir del tiempo. Al tiempo, al mirarlo de frente, se pliega, se niega y se va. Y con él se acaba la muerte, que es un invento social. La vejez es otro invento social. El pensamiento dice que se envejece. El pensamiento son millones de fotocopias viejas. El pensamiento son todas las letras de la frase. El pensamiento son todos los signos y los símbolos y los lamentos de las palabras. Cuando uno es el Cambio, deja de temerse a si mismo. Sácate las tripas cerebrales y mira como eres la luz que hace el mundo ser. No hay nadie más que tú. Todos somos tu vida.
Yo lo vi haciendo de otros. El trabajo del actor es hacer de otros siendo uno mismo y esa paradoja te puede despertar. El Yoga, el Chamanismo, la Meditación, la Auto indagación, cualquiera de las prácticas que se practican en el centro Nagual, o en otros, me puede llevar más dentro. Todo es consciencia. En lo más dentro de todo, está lo de fuera. Solo se dice una verdad entera cuando enfrentas dos opuestos. El mundo es un instante eterno. Uno es todo.
El trabajo del actor es el trabajo del chamán. El actor real es aquel que consigue un estado alterado de conciencia a voluntad y consigue que aquellos que con él comparten la vivencia lo sientan también.
Uno no sabe esto cuando empieza a actuar. Pero uno ni siquiera sabe que está vivo cuando es pequeño. Uno empieza a saber que vive cuando dice "yo" por primera vez. Ese "yo" no es más que un pensamiento, pero nos identificamos con él para el resto de nuestra existencia. Aunque no siempre, afortunadamente.
Uno solo puede formarse a partir de la educación familiar, la social y la autoeducación. El problema es que la autoeducación sólo puede basarse en lo que uno conoce. Somos seres libres, pero el ego es condicionado. Es solo un software de un PC con un hardware regular. Todos somos niños que crecimos regular, hijos de niños que crecieron regular. Y así, año tras año vamos construyendo un personaje, el ego, formado en reacción a los apegos y aversiones de la experiencia que es vivir.
El ego es básicamente un subproducto del miedo. Por tanto, el ego viene de serie con todas las defensas contra el miedo: dependencia, agresividad, escapismo, negación, aislamiento... El problema es que nos creemos que somos el programa que gestiona el sistema. Hasta el punto en perder la confianza en el sistema. Y el programa se vuelve loco: ya tenemos un personaje.
Cuando las celulas de un ser dejan de tener confianza en el ser que las contiene, tenemos un cáncer. Esto es lo que le pasa al hombre con su planeta, al individuo con su sociedad y al ego con su ser.
El personaje es, como decía Blay, una idea que tenemos de nosotros mismos. Ese personaje lo vives siempre. Apenas te liberas de él. Ese personaje que creemos ser lo defendemos con uñas y dientes. El problema es que el 99 por ciento de las cosas que hacemos, las hacemos para nosotros mismos... y no hay nadie. Es solo un personaje de ficción. La realidad es la experiencia que estás teniendo mientras lees estas palabras. Todo lo que sucede sucede porque el testigo que lee estas líneas vive la experiencia de ser. Ser es el suceso de existir. La realidad siempre es ahora. El pasado y el futuro son subconjuntos del presente que siempre existe. El pasado solo puede experimentado en el presente como una creación mental. El futuro no es más que la misma creación mental y también en el presente. Tal como el pasado y el futuro es la imaginación. La mente crea una vivencia que asume presencia y se sobrepone en la atención al presente. El presente es el omnipresente. Todo es fruto de lo que sucede y ello siempre es ahora. Ahora. El futuro y el pasado se basan en la memoria. La memoria solo puede volcarse en el presente. En este estado que es el ahora se puede configurar cualquier realidad. Lo que nosotros percibimos de la realidad es la forma "humana" de ver la realidad. La "forma humana" es fruto de la consciencia en el presente que es ser. Para ser consciente de si misma, la realidad se configura de manera dual, a pesar de ser única. Esa dualidad la percibimos al diferenciar al objeto y al sujeto de la experiencia. El espacio es el continente de la realidad. La realidad y tú es la misma cosa.
La práctica continuada que propone la sabiduría perenne deviene en la liberación de la identificación con el ego y la presencia del Ser. La vida es arte.
El verdadero Arte es la ausencia de artista. Mira quién eres y todo se realizará por si mismo.
Mariano Alameda
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